Las denuncias contra José Juan
López Ródenas, que fue alcalde de Castril durante dos legislaturas por el PSOE,
y contra Miguel Pérez , alcalde durante los dos primeros años de la anterior
legislatura y actual alcalde por Nuevo Castril, no han prosperado hasta ahora;
es decir, que han sido archivadas. Pero algunas han sido recurridas y otras
contra López Ródenas, aun siguen abiertas.
De las correspondientes
decisiones judiciales, se han estado haciendo eco los medios provinciales y, en
algunos casos los estatales. Ello ha dado lugar a que responsables políticos de PSOE, en la
localidad y a nivel provincial, y Nuevo Castril se hayan cruzado acusaciones y descalificaciones
mutuas. Y cómo no, el recurrente tema del gasto y la deuda generado por y otros.
Sin duda, el tema de la deuda y la situación económica del ayuntamiento es
importante. Pero más allá de eso, y que aclararemos cuando tengamos todos los
datos, sería deseable que no se siguiera transmitiendo esa imagen negativa de
Castril y que toda la información que se ofrezca se produzca cuando haya
sentencias definitivas.
Por lo demás, sería deseable que
todas las fuerzas políticas, estén en el gobierno municipal o no, emplearan su
tiempo en buscar los apoyos en sus diferentes organizaciones y entre las
administraciones del Estado para que se solucionen los sempiternos problemas
del municipio. Y no hablamos solo del trasvase del río, la conducción del agua potable,
las carreteras, caminos rurales, transporte público (perdimos la conexión
directa con Granada), etc. sino de políticas activas de empleo, desarrollo de
sectores agrícolas con futuro, como la
almendra ecológica, apoyo técnico y subvenciones para empresas ligadas al
sector, planes para la implementación de la energía solar por el municipio,
medidas que fomenten el turismo rural (teniendo en cuenta las posibilidades que
ofrece el río, el parque natural o el castillo -¿cuándo podrá ser gratuito para
los residentes?), red wiffi a alta velocidad en el municipio como medida de
discriminación positiva dado lo incomunicado del pueblo, etc. Son muchas las
iniciativas que podrían tomarse, pero exigen voluntad y esfuerzo por parte de
las fuerzas políticas. El pueblo languidece y hay que impedirlo.






