No parece que el encuentro sea el término que describa en estos momentos la situación en el equipo de gobierno.
Llama la atención el voto diferente emitido por los grupos políticos que lo
constituyen durante el pasado pleno municipal. Sucedió en varios de los puntos que se sometieron a votación. Algunos concejales, incluso,
amenazan con no apoyar en el futuro ninguna medida que previamente no haya sido
consensuada entre todos.
Para este lunes
hay convocada Junta de Gobierno. Puede
ser un buen momento para que se aclaren los desencuentros, y el alcalde y cada
concejal perfilen con precisión cuál es la responsabilidad que tienen asumida, lo que sería deseable. También podría suceder lo contrario, y entonces el escenario es complicado.
Pero la situación demanda actuar
con prontitud y que la gestión no se deteriore. Los funcionarios/as son buenos
profesionales, como así lo han demostrado a lo largo de muchos años, y su
trabajo tiene que ser respetado. Y por supuesto, ellos y ellas tienen que actuar con lealtad
hacia la institución. Lo saben y no nos consta que no haya sido
así. En ese sentido, los rumores infundados, que a veces circulan, hacen un flaco favor a las
respetuosas relaciones mutuas que tiene haber entre el funcionariado y el equipo de
gobierno.
Por último, la apertura de la
biblioteca del Centro Saramago no puede demorarse más. El gerente y el alcalde, como miembro del patronato, tienen que arbitrar la fórmula. Castril no puede
pasar por ser uno de los pueblos de la provincia que carece de biblioteca
pública abierta, disponiendo además para ello de un moderno local habilitado a tal fin.